El cubresuelos o malla antihierbas es conocido principalmente por suprimir malas hierbas sin herbicidas. Sin embargo, sus beneficios van mucho más allá de esta función básica.
En este artículo exploramos cinco ventajas adicionales que hacen del cubresuelos una inversión rentable para cualquier explotación agrícola profesional.
Ahorro de agua por reducción de evaporación
El cubresuelos actúa como barrera física contra la evaporación directa del agua del suelo. Estudios de campo demuestran ahorros de agua de entre un 20% y un 35% en cultivos mediterráneos.
Este ahorro es especialmente significativo en zonas con restricciones hídricas o en explotaciones que buscan reducir sus costes de riego.
Regulación térmica del suelo
El cubresuelos modera las oscilaciones térmicas del suelo, manteniendo temperaturas más estables tanto en verano como en invierno. Esto favorece la actividad biológica y el desarrollo radicular.
En invierno, la malla actúa como aislante reduciendo el riesgo de heladas en las raíces superficiales. En verano, evita el sobrecalentamiento que puede estresar las plantas.
Mejora de la calidad del fruto
Al mantener los frutos separados del suelo húmedo, el cubresuelos reduce significativamente la incidencia de podredumbres y manchas en cultivos como la fresa o el melón.
La superficie limpia y uniforme del cubresuelos también facilita la recolección manual y mecánica, reduciendo los tiempos de cosecha.



