Las mallas de sombreo son una herramienta esencial para regular la temperatura y la radiación solar en cultivos sensibles al exceso de calor.
En esta guía explicamos cómo elegir y dimensionar una instalación de sombreo para obtener los mejores resultados productivos.
Porcentajes de sombra y aplicaciones
Las mallas de sombreo se clasifican por su porcentaje de reducción lumínica, que va desde el 30% hasta el 90%. La elección correcta depende del tipo de cultivo, la latitud y la época del año.
Para hortalizas de hoja, un sombreo del 30-50% suele ser suficiente. Para cultivos ornamentales o viveros, puede necesitarse un 60-80%.
Influencia del color de la malla
El color de la malla afecta no solo al porcentaje de sombra sino también al espectro de luz que llega al cultivo. Las mallas negras ofrecen máxima sombra pero reducen la luz uniformemente.
Las mallas de colores (verde, rojo, azul) filtran selectivamente determinadas longitudes de onda, estimulando respuestas fisiológicas específicas en las plantas.
Altura de instalación y ventilación
La altura de instalación influye directamente en la circulación de aire bajo la estructura. Una altura mínima de 2,5 metros sobre el cultivo es recomendable para permitir la convección natural.
La ventilación adecuada evita la acumulación de calor y humedad excesiva bajo la malla, factores que pueden favorecer la aparición de enfermedades fúngicas.



